El Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, inició con un mensaje lleno de esperanza, alegría y profunda gratitud a Dios por los dones recibidos. En esta ocasión, el eje central fue el reconocimiento del don de la vocación, especialmente en el marco de la celebración de los 40 años de sacerdocio del padre Alejandro López, párroco del barrio Las Américas. Mons. Vacca invitó a los fieles a descubrir en su propia vida esos “detalles” con los que Dios se manifiesta diariamente, recordando que la vocación es un regalo que transforma y da sentido a la existencia.
Durante el espacio, el padre Alejandro López acompañó el saludo con un mensaje cargado de humildad y agradecimiento. Reconoció la fidelidad de Dios a lo largo de sus 40 años de ministerio y agradeció el apoyo constante de su comunidad, destacando que el sacerdocio es una misión que se vive en comunión. Además, hizo un llamado especial a la oración por los sacerdotes, por el arzobispo y, de manera particular, por las vocaciones sacerdotales y religiosas, señalando que la Iglesia necesita nuevas generaciones dispuestas a responder al llamado de Dios.
La reflexión del día deja un mensaje claro: la vocación no solo es un don personal, sino una responsabilidad comunitaria. La Iglesia crece y se fortalece cuando sus fieles oran, acompañan y valoran a sus pastores. Mons. Misael Vacca concluyó encomendando a todos bajo el amparo de la Virgen María, impartiendo su bendición y animando a vivir la jornada con paz, alegría y confianza en Dios, quien permanece fiel en cada etapa de la vida.
Tomado de TotusNoticias.com