El papa León XIV instó este fin de semana a la comunidad Salesiana de Don Bosco a “continuar su servicio en los ambientes de pobreza y guerra”, destacando la cercanía de la Iglesia con los más vulnerables y la labor pastoral de acogida y solidaridad en contextos de marginalidad y crisis.
La exhortación la formuló el pontífice tras celebrar la misa en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en el barrio de Castro Pretorio, en Roma, donde se reunió con los miembros de la comunidad salesiana a quienes está confiada la parroquia.
Durante el encuentro con religiosos, voluntarios y fieles, León XIV destacó la importancia de que la Iglesia se haga presente “donde hay guerra, conflicto y pobreza”, recordando que la cercanía de Cristo y de la Iglesia se manifiesta de forma concreta en las obras de caridad y acompañamiento que esta comunidad desarrolla a diario.
La parroquia de Castro Pretorio, próxima a la estación central de tren Termini, representa uno de los lugares donde convergen diversas realidades sociales, entre ellas migrantes y jóvenes en situación de vulnerabilidad, subrayó el pontífice ante el Consejo Pastoral. Según el pontífice, estos servicios no solo atienden necesidades básicas, sino que constituyen una expresión de la misión evangelizadora de la Iglesia en contextos urbanos complejos.
León XIV también recordó la figura de San Juan Bosco, fundador de los Salesianos, y resaltó la importancia de su legado en la educación y atención de los jóvenes, especialmente de aquellos que enfrentan barreras económicas o exclusión social. En su intervención, el papa alentó a los presentes a mantener vivo ese espíritu de servicio y fraternidad en distintos países del mundo.
El encuentro, que contó con la presencia del cardenal vicario de la Diócesis de Roma, Baldo Reina, se enmarca en la visita pastoral del pontífice a la parroquia salesiana, parte de una serie de actividades de cercanía de la Iglesia con comunidades locales durante la Cuaresma 2026.
León XIV hizo énfasis en la idea de que la Iglesia, al promover gestos concretos de acogida, ayuda y acompañamiento, fortalece su misión de ser un “baluarte de caridad” frente a las contradicciones y desigualdades del mundo contemporáneo.
Su mensaje resalta el papel de las congregaciones religiosas, como la Familia Salesiana, en sostener programas educativos, sociales y de inclusión, que buscan ofrecer oportunidades de crecimiento humano y espiritual a jóvenes y comunidades desfavorecidas.
La visita a la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús y las palabras del pontífice reafirman el compromiso de la Iglesia católica con la justicia social y la atención preferencial a los pobres, un eje central de la misión pastoral en diversas regiones del mundo.
Tomado de TotusNoticias.com