El papa León XIV nombró a monseñor Angelo Accattino como nuevo Nuncio Apostólico en Colombia, designación oficializada por la Santa Sede el 15 de agosto de 2026. El diplomático vaticano, actual arzobispo titular de Sabiona, asumirá la representación pontificia en el país después de haber desarrollado una extensa trayectoria al servicio diplomático de la Iglesia.
El nombramiento marca además el regreso de Accattino a Colombia, territorio que ya conoce por experiencia directa. Durante sus primeros años dentro del Servicio Diplomático de la Santa Sede estuvo destinado en la Nunciatura Apostólica colombiana, antes de continuar su carrera en otras representaciones pontificias alrededor del mundo.
Monseñor Angelo Accattino nació el 31 de julio de 1966 en Asti, Italia. Fue ordenado sacerdote el 25 de junio de 1994 y quedó incardinado en la diócesis italiana de Casale Monferrato. Cuenta con formación especializada en Derecho Canónico y desde el 1.º de julio de 1999 hace parte del Servicio Diplomático de la Santa Sede.
Su carrera diplomática incluye servicios en las nunciaturas apostólicas de Trinidad y Tobago, Colombia, Perú, Estados Unidos y Turquía. También trabajó en la Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, una de las áreas centrales de la diplomacia vaticana.
El 12 de septiembre de 2017, el papa Francisco lo nombró Nuncio Apostólico en Bolivia y, simultáneamente, lo elevó a la dignidad de arzobispo, asignándole la sede titular de Sabiona. Esa designación representó uno de los principales pasos de su trayectoria como representante pontificio.
Después de más de cinco años de misión diplomática en Bolivia, el 2 de enero de 2023 fue nombrado Nuncio Apostólico en Tanzania. Permaneció en esa responsabilidad hasta su reciente designación como representante del Papa en Colombia, anunciada el 15 de agosto de 2026.
Su llegada se produce tras la salida de monseñor Paolo Rudelli, quien estuvo al frente de la Nunciatura Apostólica en Colombia desde 2023 hasta marzo de 2026. León XIV nombró posteriormente a Rudelli Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.
Esta responsabilidad ubica a Rudelli al frente de la Primera Sección de la Secretaría de Estado, encargada, entre otras tareas, de acompañar los asuntos ordinarios relacionados con la actividad del Pontífice y la coordinación de distintos organismos de la Curia Romana. Su traslado dejó vacante la representación pontificia en Colombia hasta la designación de Accattino.
El Nuncio Apostólico cumple una doble función dentro de la estructura diplomática y eclesial de la Santa Sede. Es el representante del Papa ante el Estado colombiano y, al mismo tiempo, mantiene una relación directa con la Iglesia Católica presente en el país.
Entre sus responsabilidades se encuentran favorecer las relaciones entre la Santa Sede y las autoridades nacionales, fortalecer los vínculos de comunión entre Roma y la Iglesia colombiana y acompañar diversos asuntos relacionados con la vida eclesial.
Accattino llegará, por tanto, a una misión que ya conoce parcialmente, aunque ahora lo hará como máximo representante diplomático pontificio. Su experiencia previa en Colombia y su trayectoria en América Latina constituyen elementos relevantes para el nuevo periodo que iniciará al frente de la Nunciatura Apostólica.
La Conferencia Episcopal de Colombia destacó precisamente ese conocimiento previo del país y señaló que su experiencia representa un aspecto significativo de la nueva misión, en medio de los desafíos sociales y eclesiales que atraviesa Colombia.
El nombramiento ocurre además en un momento especialmente sensible para varias regiones colombianas, después del terremoto registrado el pasado 10 de agosto, que provocó víctimas, personas heridas, daños materiales y comunidades damnificadas en diferentes zonas del país.
En los días posteriores a la emergencia, el papa León XIV expresó públicamente su cercanía con las comunidades afectadas y promovió la oración y la solidaridad con quienes enfrentan las consecuencias de la tragedia. La nueva misión diplomática de Accattino comenzará, de esta manera, en medio de un contexto que también ha movilizado la respuesta pastoral y humanitaria de la Iglesia colombiana.
La Conferencia Episcopal de Colombia agradeció al pontífice la designación y manifestó su disposición para recibir próximamente al nuevo Nuncio Apostólico. Los obispos colombianos también expresaron su intención de continuar fortaleciendo junto a él los vínculos entre la Iglesia en Colombia y la Santa Sede.
Con la llegada de monseñor Angelo Accattino comienza una nueva etapa para la representación diplomática del Vaticano en Colombia. El arzobispo italiano, con más de dos décadas de servicio diplomático y experiencia directa en América Latina, tendrá ahora la responsabilidad de representar al papa León XIV y acompañar las relaciones de la Santa Sede con el Estado y con la Iglesia Católica colombiana.
Tomado de TotusNoticias.com