El Papa León XIV nombró como nuevo obispo de la Diócesis de Montería a monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, quien hasta ahora se desempeñaba como pastor de la Diócesis de Buenaventura. El prelado sucede en la sede cordobesa a monseñor Ramón Alberto Rolón Güepsa, trasladado el 6 de junio de 2025 a la Diócesis de Chiquinquirá. Desde entonces, la jurisdicción eclesiástica estuvo bajo la administración apostólica de monseñor Farly Yovany Gil Betancur, obispo de la Diócesis de Montelíbano.
Monseñor Jaramillo Montoya nació el 15 de agosto de 1966 en Santa Rosa de Cabal, Risaralda. Realizó sus estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor María Inmaculada de Pereira y fue ordenado sacerdote el 4 de octubre de 1992. Es licenciado en Educación Religiosa por la Universidad Católica de Pereira y cuenta con estudios de especialización en Gerencia de Instituciones de Educación Superior por la Universidad Santo Tomás, en Bogotá.
Durante su ministerio presbiteral en la Diócesis de Pereira ejerció múltiples responsabilidades pastorales y administrativas. Fue vicario parroquial, párroco, director del Secretariado Diocesano de Pastoral Social y de Cáritas Diocesana, ecónomo diocesano y rector del Seminario Mayor María Inmaculada. Además, se desempeñó como rector de la Universidad Católica Popular de Risaralda y rector encargado de la Universidad Católica de Pereira, integrando diversos consejos diocesanos y consolidando una trayectoria marcada por la formación académica y la gestión institucional.
El 30 de junio de 2017 fue nombrado obispo de Buenaventura por el Papa Francisco. Recibió la ordenación episcopal el 29 de julio de ese mismo año en la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza de Pereira y tomó posesión canónica el 12 de agosto de 2017. En el ámbito nacional, es miembro del Servicio Episcopal para el Perdón, la Reconciliación y la Paz de la Conferencia Episcopal de Colombia, instancia que acompaña procesos de reconciliación y construcción de tejido social.
Durante su ministerio en Buenaventura, monseñor Jaramillo fue reconocido por su papel como mediador en un contexto marcado por la violencia urbana y la presencia de estructuras armadas ilegales. Impulsó iniciativas de diálogo y el denominado “laboratorio de paz”, orientado a promover el cese de la violencia y la protección de los derechos humanos en el principal puerto sobre el Pacífico colombiano. Su gestión se desarrolló en medio de complejas realidades sociales y humanitarias que afectan a comunidades vulnerables.
En octubre de 2025 recibió el Premio Barakah, otorgado por la Cámara de Comercio de Bogotá y Valladolid, reconocimiento que destaca a quienes construyen puentes mediante el diálogo entre posturas diversas. En esa ocasión, el prelado expresó que asumía el galardón como un estímulo para continuar trabajando en favor de la paz y la reconciliación.
La Diócesis de Montería fue erigida el 20 de noviembre de 1954 por el Papa Pío XII, tras ser segregada de la Arquidiócesis de Cartagena. A lo largo de más de seis décadas ha contado con el servicio pastoral de ocho obispos. Actualmente enfrenta desafíos significativos, entre ellos los efectos de la emergencia climática e invernal en distintas zonas de Córdoba, así como problemáticas sociales y humanitarias vinculadas al conflicto armado y a la vulnerabilidad de comunidades rurales.
Con este nombramiento, la Iglesia particular de Montería inicia una nueva etapa pastoral bajo el liderazgo de monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, quien asumirá el gobierno diocesano en un contexto que demanda acompañamiento cercano, acción evangelizadora y promoción activa de caminos de reconciliación y esperanza para la región.
Tomado de TotusNoticias.com

