Lectio Divina: Corregir no es exhibir: es intentar recuperar al hermano

2 Min de Lectura

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario  ·  Verde  ·  Ez 33,7-9 · Sal 94 · Rom 13,8-10 · Evangelio: Mt 18,15-20

EJE DEL DÍA  La corrección cristiana busca recuperar al hermano, no derrotarlo delante de otros.

Lectio Divina

1. Lectura  ¿Qué dice el texto?

Jesús propone un camino concreto cuando alguien hiere o se equivoca: hablar primero a solas, ampliar después el diálogo y recurrir finalmente a la comunidad. El proceso evita tanto el silencio cómplice como la exposición pública. La meta no es ganar una discusión, sino recuperar una relación en la verdad.

2. Meditación  ¿Qué me dice hoy?

En las redes resulta fácil convertir una falta en espectáculo y llamar “franqueza” a la humillación. También es cómodo guardar silencio para no incomodarnos. Jesús rechaza ambos extremos. Corregir exige verificar los hechos, revisar la propia intención, escoger el momento y hablar directamente con la persona. No toda relación puede restaurarse y poner límites puede ser necesario; aun así, la dignidad del otro no deja de importar. Una comunidad madura no encubre el daño, pero tampoco alimenta el linchamiento.

3. Oración  ¿Qué le digo a Dios?

Señor Jesús, purifica mis palabras cuando deba corregir y mi corazón cuando sea corregido. Líbrame de la cobardía que calla ante el daño y del orgullo que disfruta exhibiendo al otro. Dame verdad, prudencia y caridad para buscar siempre la dignidad y el bien. Amén.

4. Contemplación:

La verdad dicha con amor no destruye: abre una posibilidad de regreso.

5. Acción del día:

Antes de comentar una falta ajena, habla directamente con la persona o guarda silencio si no te corresponde intervenir.

Comparte este artículo
Salir de la versión móvil