El papa León XIV designó al arzobispo italiano Paolo Rudelli como nuevo Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, uno de los cargos más influyentes dentro de la Curia romana. La decisión, confirmada el 30 de marzo de 2026, marca uno de los primeros movimientos estratégicos del pontificado en la estructura central del Vaticano.
Rudelli, quien se desempeñaba como nuncio apostólico en Colombia desde 2023, asume una responsabilidad considerada clave en el gobierno de la Iglesia, al encargarse de la coordinación interna de la Santa Sede y del funcionamiento cotidiano del aparato vaticano. Este rol es comúnmente identificado como el “número tres” del Vaticano, por su cercanía operativa con el Papa y el Secretario de Estado.
El nombramiento implica la salida de Colombia del representante diplomático del Vaticano, quien durante su misión recorrió distintas regiones del país y mantuvo contacto cercano con comunidades eclesiales, obispos y fieles. En su despedida, expresó gratitud por la experiencia pastoral vivida en el país, destacando el compromiso de la Iglesia colombiana en contextos sociales complejos.
Dentro de sus nuevas funciones, Rudelli estará al frente de la Primera Sección de la Secretaría de Estado, encargada de gestionar los asuntos ordinarios del Pontífice, coordinar los dicasterios, redactar documentos oficiales y supervisar los nombramientos eclesiales. También tendrá un papel central en la organización de viajes apostólicos y en la comunicación institucional del Vaticano.
El relevo se produce tras el traslado del arzobispo Edgar Peña Parra, quien ocupaba el cargo desde 2018 y ahora fue designado nuncio apostólico en Italia y en la República de San Marino, dentro de una reconfiguración más amplia de la Curia romana impulsada por el nuevo pontífice.
La trayectoria de Rudelli en el servicio diplomático de la Santa Sede supera las dos décadas, con experiencia en representaciones pontificias en países como Ecuador, Polonia y Zimbabue, además de su paso previo por la propia Secretaría de Estado.
Este movimiento ha sido interpretado como una señal de continuidad en la línea diplomática del Vaticano, apostando por perfiles con experiencia internacional y capacidad de interlocución global, en un contexto de desafíos geopolíticos y eclesiales para la Iglesia Católica.
El nombramiento de Rudelli confirma además la relevancia de Colombia en la agenda reciente del Vaticano, al convertirse en punto de origen de uno de los principales colaboradores del nuevo Papa en el inicio de su pontificado.
Tomado de TotusNoticias.com

