Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez desde la vereda La Argentina, en Villavicencio, invita a comenzar el día reconociendo a Dios como Padre que cuida, protege y acompaña siempre. En medio de un entorno rural marcado por su crecimiento y sus desafíos, el Arzobispo dirige una palabra cercana a la comunidad, recordando que incluso en medio de las dificultades, la fe permite encontrar serenidad y sentido.
En este encuentro lo acompañan dos habitantes históricos del sector: don Efraín, con más de 50 años en la vereda, y don Ricardo, quien ha vivido allí cerca de 70 años y ha servido durante décadas en la Defensa Civil. Ambos testimonian el cambio profundo del territorio, que pasó de ser un pequeño caserío a una comunidad numerosa, hoy expuesta a riesgos por las crecientes del río Guatiquía y la quebrada La Argentina. Su mensaje es claro: la vida en comunidad ha sido valiosa, pero también exige fortaleza y unión ante las amenazas naturales que generan temor constante.
A partir de esta realidad, Mons. Vacca eleva una reflexión que trasciende lo material: no solo existen miedos por desastres naturales, sino también por la falta de empleo, salud o paz en los hogares. Frente a ello, resuena la palabra del Evangelio: “No tengan miedo”. La invitación es a confiar, a orar —especialmente en el mes de mayo bajo la protección de la Virgen María— y a mantener la esperanza viva, sabiendo que incluso en medio de la incertidumbre, Dios sigue siendo camino, verdad y vida para todos.
Tomado de TotusNoticias.com

