En una nueva edición del Saludo Mañanero, Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, invitó a iniciar la jornada dando gracias a Dios por su infinita bondad y misericordia, en el marco de la celebración de la solemnidad de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Reina y Patrona de Colombia. El prelado recordó que esta fecha congregó a miles de peregrinos en el Santuario Mariano Nacional y que, de igual manera, los obispos del país vivieron esta fiesta mariana durante la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Colombia, celebrada en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, en Bogotá, conmemorando los 440 años de la renovación del lienzo milagroso y los 40 años de la visita apostólica de san Juan Pablo II a Colombia, acontecimientos que fortalecen la fe y la identidad espiritual del pueblo colombiano.
En esta ocasión, Mons. Misael estuvo acompañado por el fray Diego Orlando, vicario del prior provincial de los Dominicos en Colombia, quien recordó con alegría que el 9 de julio se celebran los 108 años de la coronación de la Virgen de Chiquinquirá como Reina y Patrona de Colombia. El religioso expresó su gratitud por haber acogido a los obispos y sacerdotes en este templo dedicado a la Madre de Dios, donde también reflexionaron sobre la formación permanente del clero y de la vida consagrada. Su mensaje fue una invitación a renovar la confianza en la protección maternal de la Virgen María y a vivir esta celebración como un tiempo de gracia que fortalezca la fe, la esperanza y la comunión de toda la Iglesia.
Al concluir el saludo, Mons. Misael Vacca encomendó a Colombia a la intercesión de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, venerada también como Reina de la Paz, elevando una ferviente oración por la reconciliación de la nación. Ante los desafíos que vive el país, animó a cada colombiano a convertirse en auténtico artesano de paz, promoviendo el diálogo, el perdón y el respeto por la dignidad de toda persona. Finalmente, impartió su bendición e invitó a confiar siempre en la protección de la Santísima Virgen, para que, bajo su amparo, las familias, las comunidades y toda Colombia continúen caminando unidas hacia la paz que solo Cristo puede conceder.
Tomado de TotusNoticias.com