Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez inicia con una invitación clara y profunda: vivir cada nuevo día como un regalo de Dios. Desde el templo parroquial de Santa Lucía en Villavicencio, el arzobispo anima a unir la voz a toda la creación que despierta alabando al Señor, recordando que incluso la naturaleza, con sus sonidos y su vida, proclama la grandeza de Dios desde el amanecer. Este mensaje central nos llama a comenzar la jornada con gratitud, poniendo el corazón en sintonía con la fe y la esperanza.
En esta ocasión especial, Mons. Vacca estuvo acompañado por miembros del movimiento de retiros Juan XXIII, que celebra 20 años de presencia en la ciudad. Luis Rico, quien llevó este proceso espiritual a Villavicencio, expresó su alegría al ver cómo este camino ha transformado vidas y ha permitido que muchas personas perseveran en la fe. También participaron varios integrantes del movimiento, quienes compartieron testimonios de conversión, servicio y fortalecimiento familiar, destacando el papel evangelizador que ha tenido esta experiencia en sus vidas y en la comunidad.
La reflexión del día deja un mensaje contundente: la fe se construye en comunidad y se fortalece cuando se vive y se comparte. El movimiento Juan XXIII, presente ya en decenas de parroquias, es signo de cómo Dios sigue tocando corazones y enviando discípulos a llevar su palabra. Mons. Vacca concluye encomendando a todos a la Virgen María y recordando que cada creyente está llamado a ser instrumento de Dios, especialmente en la misión de ir en busca de quienes más necesitan reencontrarse con Él.
Tomado de TotusNoticias.com

