El Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez comenzó con una invitación sencilla pero profunda: dar gracias a Dios por el nuevo día y por los dones recibidos. Desde la capilla de la Base Aeroespacial de Villavicencio, el arzobispo recordó que la gratitud debe nacer del corazón, especialmente por la vida, la salud, la familia y las oportunidades que cada jornada trae. En su reflexión, insistió en que comenzar el día agradeciendo permite reconocer la presencia de Dios en medio de lo cotidiano y valorar las bendiciones que muchas veces pasan desapercibidas.
En esta ocasión, Mons. Misael Vacca estuvo acompañado por el señor general Henao y el coronel Rubio, quienes compartieron el significado de la Base Aeroespacial de los Llaneros en sus 78 años de servicio al país. El general destacó que esta unidad no solo es estratégica para las operaciones aéreas, sino también una institución construida con el corazón y la entrega de hombres y mujeres que diariamente sirven a Colombia y a esta región. Por su parte, el coronel Rubio reafirmó el compromiso de la institución con la misión de proteger el espacio y el ciberespacio, recordando con orgullo que su lema, “Astra” (A las estrellas), representa el espíritu de servicio y altura con el que trabajan.
Mons. Misael Vacca Ramírez cerró su saludo con una reflexión de gratitud y oración por todo el personal de la base, invitando a la comunidad a reconocer el sacrificio de quienes cumplen esta misión y a encomendar sus vidas a Dios. El arzobispo recordó que siempre existen motivos suficientes para agradecer, incluso en medio de los desafíos, y dejó un mensaje claro para iniciar la jornada: vivir con gratitud, orar por quienes sirven a los demás y caminar cada día con la bendición de Dios puesta sobre la vida y el corazón.
Tomado de TotusNoticias.com

