Desde el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, Monseñor Misael Vacca Ramírez compartió un nuevo Saludo Mañanero, acompañado por el sonido de las campanas que invitan a la oración y al encuentro con Dios. En este mensaje, recordó que cada amanecer es un regalo y una oportunidad para agradecer, alabar y bendecir al Señor por los dones recibidos.
Durante su reflexión, el arzobispo destacó el valor espiritual de los santuarios marianos como lugares de peregrinación, encuentro y consuelo, donde miles de fieles depositan sus intenciones y esperanzas a los pies de la Virgen María. En comunión con obispos de diferentes partes del mundo, la experiencia de la fe se vivió como signo de unidad y fraternidad en la Iglesia.
El saludo concluyó con una invitación clara a no perder la esperanza, incluso en los momentos de dificultad, confiando en la cercanía constante de Dios. Finalmente, Monseñor Misael impartió la bendición para todos los oyentes y encomendó la jornada a la intercesión de Nuestra Señora de Fátima, animando a iniciar cada día con fe, oración y confianza.
Tomado de TotusNoticias.com

