En una nueva edición del Saludo Mañanero, Monseñor Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, invitó a los fieles a comenzar el día dando gracias a Dios por el don de la vida y por cada nueva oportunidad que ofrece el Señor. En esta ocasión estuvo acompañado por el padre Martín Salgado, sacerdote de la Orden de los Mínimos, comunidad fundada por San Francisco de Paula en 1471 con el propósito de promover la conversión, el recogimiento, el ayuno, la abstinencia, el servicio y la penitencia como caminos para la transformación espiritual.
Desde el templo dedicado a San Antonio de Padua en la ciudad italiana de Rímini, el padre Salgado recordó uno de los milagros más conocidos atribuidos al santo: la predicación a los peces. Explicó que, ante la indiferencia de muchas personas que no querían escuchar el mensaje del Evangelio, San Antonio decidió dirigirse a la orilla del mar, donde, según la tradición, los peces acudieron a escuchar su predicación. Este hecho llamó la atención de la población, que terminó congregándose para escuchar la palabra de Dios. El sacerdote destacó que este acontecimiento simboliza la necesidad permanente de abrir el corazón al mensaje divino y de no permanecer indiferentes ante la invitación a la conversión.
Monseñor Vacca retomó esta reflexión para señalar que también en la actualidad muchas personas experimentan cansancio, desinterés o incluso rechazo frente a las cosas de Dios, prefiriendo escuchar otras voces antes que la verdad del Evangelio. Por ello, invitó a los creyentes a dejarse interpelar por el ejemplo de San Antonio de Padua y a redescubrir el valor de la Palabra de Dios, una palabra que permanece vigente, que no cambia con el tiempo y que sigue iluminando la vida de quienes la acogen con fe. Finalmente, impartió su bendición a todos los oyentes y pidió la intercesión de San Antonio y de todos los santos para que continúen siendo testigos auténticos del amor de Dios en el mundo.
Tomado de TotusNoticias.com