El saludo mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, estuvo marcado por un mensaje de esperanza y gratitud, recordando que cada amanecer es una oportunidad nueva para dar gracias a Dios y comenzar con alegría el camino de la jornada. El prelado invitó a los fieles a reconocer que, aun en medio de las dificultades, el simple hecho de despertar es un regalo que debe vivirse con fe, confianza y un corazón agradecido, poniendo el día bajo la presencia del Señor.
En esta ocasión, Mons. Vacca estuvo acompañado por el grupo musical Pentagrama Parrandero, cuyos integrantes, con bajo, charrasca, guitarra y tiple, ofrecieron una interpretación que llenó el ambiente de alegría y cercanía. La presencia de los músicos no solo aportó un momento artístico, sino que se convirtió en un signo del valor de los talentos puestos al servicio de los demás. El arzobispo destacó que la música es una expresión profunda del alma, capaz de levantar el ánimo, fortalecer el espíritu y recordar que Dios se manifiesta también a través de los dones que cada persona recibe.
El mensaje central del día fue claro: comenzar cada mañana con gratitud transforma la manera de vivir las circunstancias, y la alegría es una fuerza que nace de la fe y de la confianza en Dios. Mons. Vacca agradeció a quienes apoyan la misión evangelizadora de los medios de comunicación de la arquidiócesis y encomendó a todos al amparo de la Santísima Virgen María, impartiendo su bendición y deseando que cada persona viva la jornada con paz, esperanza y la certeza de que Dios acompaña cada paso.
Tomado de TotusNoticias.com