Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez. En esta jornada, el arzobispo de Villavicencio recordó que cada nuevo día es un regalo de Dios que debe ser acogido con gratitud. Desde la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Chivor, destacó el inicio de una gran misión diocesana en la Diócesis de Garagoa, en preparación a sus 50 años de vida pastoral. Este tiempo especial convoca a toda la comunidad a salir al encuentro de los demás, llevando esperanza, fe y el anuncio del Evangelio a cada rincón.
Durante el saludo, Mons. Vacca estuvo acompañado por el padre Hernando y el padre Jesús, quienes compartieron el sentido profundo de esta misión. El padre Hernando explicó que será una labor guiada por el Espíritu Santo, en la que sacerdotes y misioneros visitarán los hogares “puerta a puerta, corazón a corazón”, invitando a las familias a abrir sus vidas a Cristo. Por su parte, el padre Jesús resaltó la importancia de la evangelización en los jóvenes, especialmente desde el colegio La Esmeralda, entendido como el corazón vivo de la comunidad, donde se siembra la fe y se fortalece el futuro de la Iglesia.
La reflexión que deja este encuentro es clara: la misión no es solo una actividad pastoral, sino la esencia misma de la Iglesia. Cada creyente está llamado a ser testigo del amor de Dios en su entorno cotidiano. Mons. Vacca animó a vivir esta experiencia con generosidad, confiando en la acción del Espíritu Santo y poniéndola bajo la protección de la Virgen María. Así, el llamado es a abrir el corazón, acoger a Cristo y llevar su mensaje a los demás con alegría y compromiso.
Tomado de TotusNoticias.com

