El saludo mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez invita a comenzar el día con fe, optimismo y esperanza, recordando la alegría del pueblo de Israel al dirigirse a Jerusalén, lugar del encuentro con Dios. En esta ocasión, el mensaje se enmarca en un momento especial: la consagración del templo de la parroquia Nuestra Señora del Buen Consejo, un sueño hecho realidad tras años de esfuerzo comunitario. Más que una obra material, el nuevo templo representa un espacio de encuentro espiritual, donde la fe se fortalece y la comunidad se une en torno a Dios.
Durante el encuentro, Mons. Vacca estuvo acompañado por el diácono permanente Heiner Ladino, quien destacó el compromiso y la perseverancia de la comunidad para lograr este anhelo después de dos décadas. También participó el maestro de obra, quien resaltó el trabajo conjunto y las dificultades superadas durante más de dos años de construcción, y una representante de la comunidad, que expresó su gratitud por este “milagro” alcanzado con la ayuda de Dios. Sus palabras coinciden en un mensaje claro: cuando una comunidad camina unida, con fe y constancia, los sueños se convierten en realidad.
La reflexión central del día nos recuerda que la Iglesia no es solo un edificio, sino una comunidad viva que se construye con la fe, la entrega y la solidaridad de sus miembros. Tener un templo propio no solo dignifica la celebración de los sacramentos, sino que fortalece la identidad y el sentido de pertenencia. Mons. Vacca concluye encomendando a todos al amparo de la Virgen María, invitando a seguir edificando no solo espacios físicos, sino también una vida espiritual sólida, donde cada creyente sea también piedra viva en la construcción del Reino de Dios.
Tomado de TotusNoticias.com