Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez. El arzobispo de Villavicencio inició la jornada agradeciendo a Dios por un nuevo día lleno de esperanza y de vida, recordando que, a pesar de las limitaciones humanas, el amor de Dios siempre acompaña a cada persona. En esta ocasión, el saludo fue transmitido desde la carretera que comunica Monterredondo con el municipio de El Calvario, un lugar que hace un tiempo sufrió uno de los derrumbes más grandes de la región y que evidenció las dificultades que enfrentan muchas comunidades campesinas para mantenerse conectadas con otros territorios.
Durante el mensaje, Mons. Vacca estuvo acompañado por el padre Fredy Albeiro López, sacerdote de la región y actual párroco de Puerto López, quien explicó que esta vía es altamente inestable por las condiciones geográficas del terreno. Recordó que hace algunos meses un derrumbe bloqueó el paso durante cerca de tres meses, situación que afectó seriamente a los habitantes del sector. Ante la falta de apoyo inmediato de entidades oficiales, fue la misma comunidad, junto con comerciantes y campesinos, la que decidió alquilar maquinaria para abrir nuevamente el camino, demostrando el compromiso y la capacidad de organización de la gente de la región.
El mensaje central del día dejó una profunda reflexión: las vías no son solo carreteras, sino caminos de desarrollo, progreso y paz para las comunidades. Los campesinos de estas zonas, señaló el sacerdote, no piden privilegios ni ayudas extraordinarias, sino simplemente el mantenimiento de las carreteras que les permiten sacar sus productos y sostener sus familias. Mons. Vacca concluyó su saludo encomendando a Dios y a la Virgen María a quienes transitan por estas vías y a todas las comunidades rurales que, con esfuerzo y esperanza, siguen trabajando por el futuro de sus territorios.
Tomado de TotusNoticias.com