En el marco del primer domingo del tiempo de Cuaresma, Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, dirigió su tradicional Saludo Mañanero invitando a los fieles a iniciar con profundidad espiritual este camino de 40 días hacia la Pascua del Señor. En su reflexión recordó que la Cuaresma es un tiempo de vigilancia y preparación, donde la Palabra de Dios nos llama a estar atentos frente a la tentación, recordando cómo desde el Génesis el maligno ha buscado apartar al hombre de Dios. Sin embargo, destacó la buena noticia que sostiene nuestra fe: el mal ha sido vencido por Jesucristo.
En esta ocasión lo acompañó el padre Edwin Varón, párroco, quien profundizó en el sentido del desierto como espacio de silencio y encuentro con Dios. Señaló que la Cuaresma es un tiempo de conversión, de escucha interior y de discernimiento, recordando que Jesús, tras 40 días en el desierto, venció la tentación y se convirtió en el nuevo Adán que restaura lo que el primer hombre perdió. El sacerdote subrayó que el silencio cuaresmal permite reconocer lo que no viene de Dios y fortalecer el corazón en la gracia.
Mons. Vacca concluyó animando a vivir este tiempo apoyados en la oración, el ayuno y la penitencia, pilares fundamentales que nos ayudan a permanecer unidos a Cristo, único capaz de vencer el pecado en nuestra vida. Encomendó a todos a la protección de la Santísima Virgen María y otorgó su bendición, deseando que este domingo y todo el tiempo cuaresmal estén llenos de la gracia y del amor de Dios.
Tomado de TotusNoticias.com