Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, nos invita a iniciar este domingo con la certeza de que somos hijos amados de Dios, sostenidos por su misericordia infinita. El día del Señor es una hermosa oportunidad para reunirnos como comunidad, celebrar nuestra fe y acercarnos a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, donde Cristo alimenta, fortalece y renueva nuestra vida.
En este saludo lo acompaña Mons. José Saúl Grisales, obispo de Ipiales, tierra bendecida por la presencia del Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas. Desde allí resuena la ternura de la Virgen María, Madre que acompaña a sus hijos, intercede por nuestras familias y abraza con amor a Colombia, Latinoamérica y el mundo entero.
La parábola del sembrador nos deja una pregunta profunda: ¿cómo está nuestro corazón para recibir la Palabra de Dios? El Señor sigue sembrando con generosidad, pero nos llama a disponernos, a convertirnos y a elegirlo cada día. Que su Palabra no se pierda entre las preocupaciones, la indiferencia o la dureza, sino que encuentre en nosotros tierra buena y produzca frutos de fe, paz, reconciliación y esperanza.
Tomado de TotusNoticias.com