Saludo mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez: San José Obrero y el valor de unas manos que construyen vida

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Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez en este inicio del mes de mayo, marcado por la celebración de San José Obrero, una fecha que invita a contemplar el trabajo como camino de dignidad y servicio. Desde la parroquia dedicada a este santo en Villavicencio, el arzobispo comparte un momento especial vivido junto a la comunidad, donde se celebró la fiesta patronal con la consagración de niños y familias, y la significativa bendición de las manos. En este contexto, Mons. Misael recuerda que las manos son un regalo de Dios, instrumento con el que el ser humano continúa su obra creadora en el mundo.

Durante este espacio espiritual, el arzobispo guía una profunda oración en la que pide a Dios por manos trabajadoras, libres, solidarias, pacíficas y unidas. Cada una de estas intenciones refleja una realidad humana concreta: el anhelo de un trabajo digno, la libertad frente a la opresión, la apertura al prójimo, el rechazo a la violencia y la construcción de comunidad. A través de esta reflexión, se resalta que las manos no solo producen, sino que también abrazan, ayudan, perdonan y edifican relaciones, convirtiéndose en un símbolo vivo del amor cristiano.

En este saludo, Mons. Misael está acompañado por la comunidad parroquial de San José Obrero, cuya fe y participación dan testimonio de una Iglesia viva y comprometida. El mensaje que deja esta comunidad es claro: cuando las manos se unen en la fe y el servicio, se transforma la realidad. El arzobispo concluye encomendando a todos al amparo de la Virgen María, invitando a vivir este mes con espíritu de entrega, agradecimiento y compromiso, reconociendo en cada acción diaria una oportunidad para construir un mundo más humano y solidario.

Tomado de TotusNoticias.com

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