El Saludo Mañanero de Mons. Misael Vacca Ramírez, arzobispo de Villavicencio, inició con una invitación a comenzar el nuevo día en las manos de Dios, pidiendo su sabiduría, su gracia y su amor para vivir cada jornada con sentido y esperanza. En este tiempo de Cuaresma, recordó que la Iglesia vive un camino especial de preparación hacia la Pascua del Señor, un tiempo privilegiado para renovar el corazón, fortalecer la fe y redescubrir la presencia de Dios en la vida cotidiana.
En esta ocasión lo acompañó Mons. Rodrigo Trujillo, obispo de Palmira, quien centró su reflexión en el verdadero significado de la conversión. Quien explicó que convertirse no es únicamente corregir defectos o abandonar malos hábitos, sino cambiar el enfoque de la vida y poner a Jesucristo en el centro. Cuando Cristo se convierte en el punto focal, las actitudes se transforman, la relación con Dios se fortalece y el creyente se abre al servicio y a la caridad con los demás.
Finalmente, Mons. recordó que la Cuaresma es un tiempo para vivir con mayor intensidad la oración, el ayuno y la caridad, entendiendo que el ayuno no es solo una privación personal, sino un sacrificio que se convierte en ayuda concreta para quienes más lo necesitan. Invitó a todos a vivir la solidaridad y la fraternidad, caminando con la mirada puesta en la Pascua y confiando la jornada a la protección maternal de la Santísima Virgen María, concluyendo con la bendición para que Dios acompañe y fortalezca cada paso del día.
Tomado de TotusNoticias.com